La Nasa halló fisuras en el fuselaje del Atlantis



Los astronautas del transbordador descubrieron una larga serie de grietas en el fuselaje de la nave, como resultado de daños ocurridos durante el lanzamiento

Los siete astronautas inspeccionaban el transbordador este martes en busca de posibles daños cuando descubrieron los cortes.

El control de misión informó a la tripulación que las fisuras cubren un espacio de 53 centímetros (21 pulgadas) sobre unas cuatro o cinco placas termales del lado derecho del Atlantis. El daño ocurrió donde el ala derecha se une al fuselaje.

La misión de control informó que el daño podría deberse al material que salió del tanque de combustible casi dos minutos después del lanzamiento.

La NASA señaló que el daño no parece grave, pero se necesita más análisis de la situación.

El transbordador despegó ayer en una misión arriesgada de reparación del Telescopio Espacial Hubble. El considerado último viaje de un transbordador al Hubble es especialmente peligroso a causa de toda la basura espacial en la órbita del telescopio.

Si el Atlantis sufre una avería grave durante el vuelo, los astronautas no podrán acudir a la estación espacial internacional, donde podrían refugiarse durante semanas mientras aguardan la llegada de un nuevo transbordador.

Quedarían varados en su nave espacial junto al Hubble, donde la NASA calcula que podrían permanecer con vida durante 25 días antes de quedarse sin aire.

En ese caso, el Endeavour y otros cuatro astronautas tendrán que despegar en un vuelo de rescate.

Se calcula que el Atlantis llegará junto al Hubble el miércoles. El martes por la mañana el transbordador se encontraba a 13 mil kilómetros (8 mil millas) del telescopio.

Se espera que una vez que los astronautas lleguen al ya viejo observatorio, empiecen el primero de los cinco paseos espaciales para instalar cámaras y equipamiento nuevos, además de reparar algunos aparatos ya descompuestos.

La prioridad ahora, sin embargo, es asegurarse que el Atlantis no haya quedado perjudicado por el lanzamiento. Tras los problemas que sufrió el Columbia durante su lanzamiento en 2003, la NASA estipuló que es obligatorio el examen exhaustivo de las naves espaciales tras el despegue.