el desastre ecológico mas grande asta ahora

mareas negras



Ficha técnica:
Las consecuencias:
Daños a la vida marina
Cuando el combustible cae al mar, se forma una mancha negra que impide que penetre la luz del sol y que se realice la fotosíntesis.
El plancton es la población que se ve afectada de una forma más directa.
Los peces mueren, principalmente por enfermarse.
Las aves impregnadas de petróleo mueren por congelación, puesto que sus plumas manchadas ya no permiten el aislamiento térmico ni la impermeabilización de su cuerpo.
Daños en tierra
Cuando la marea negra llega a las playas el crudo se introduce entre los granos de arena y penetra en el suelo.
El crudo impide el crecimiento de nuevas plantas y animales.
Daños económicos
Los costos de limpieza de playas y mares varían dependiendo [del tamaño de] la catástrofe.
En los pueblos y ciudades costeras la pesca juega un papel importante en la economía del lugar, si se contamina el mar los pescadores pierden su empleo y la economía de la localidad se ve afectada.

Un pánel gubernamental de científicos declaró que el pozo fracturado está derramando entre 1.47 y 2.52 millones de galones de petróleo diarios. La cifra mueve los estimados para el peor escenario del gobierno, a lo que un equipo independiente había previamente pensado que era el máximo del derrame.
Los últimos números reflejan un incremento en el flujo que los científicos piensan que sucedió después de que robots submarinos cortaron el tubo a principios de mes. El tubo estaba doblado, lo que disminuía el flujo. Al cortarlo se estima que el flujo aumentó en un 20%.
El tubo se cortó para que BP pudiera instalar una capucha para atrapar el petróleo y llevarlo hasta un barco en la superficie.
Esta es la cuarta -y quizá no la última- ocasión en que el gobierno federal ha tenido que incrementar su estimado de petróleo derramado.
Si esta surrealista historia de horror nos ha enseñado algo, es que necesitamos fuentes de información reales que nos expliquen como un error humano pudo arruinar una economía regional, envenenar una marisma costera, poner en riesgo grandes áreas pesqueras y aumentar los riesgos si un huracán golpea en los próximos años. Una historia dormida desde hace tiempo está saliendo a la superficie: cómo funcionarios en Washington y Baton Rouge destruyeron las regulaciones sobre la producción de energía y con ello colaboraron a la gestación de la actual crisis.
Oliver Houck, profesor de legislación ambiental en la Universidad de Tulane, ha estado presionando por casi 3 décadas. Como catedrático ha hecho una crónica del caso legal a la vez que apuntaba agudos lentes a cómo los funcionarios públicos de Louisiana ponían los intereses de su estado y su pueblo por debajo de los de la industria petroquímica. El profesor Houck ha sido también una fuerza estratégica detrás de los jucicios que llevaron a preservar vastas áreas de selvas semitropicales librándolas del desarrollo industrial o inmobiliario.
"Lo terrorífico es lo poco que sabemos ahora y lo poco que probablemente llegaremos a saber, dada la naturaleza del derrame de petróleo", reflexiona. "No hay una base, poca investigación dura [sobre el impacto ambiental]. Cómo influirá todo esto en las demandas civiles por daños, buscando compensación por la pérdida de recursos naturales es una adivinanza. Y -adivinen qué- al final es probable que todo termine en no más que eso, una adivinanza. Tratar de ponerle una etiqueta de precio a un pelícano muerto es inútil, o peor, es un sacrilegio".
"Con lo malo que el derrame de BP es, no es nada comparado con lo que el petróleo y el gas le han hecho a este estado en los últimos 100 años: los han hecho trizas. Esa es la cuenta que todos ellos dejarán sin pagar".
Houck inició una lista de datos, comenzando con 20,000 depósitos de desperdicios de petróleo en toda el área Cajún, muchos de ellos abandonados y derramando productos químicos tóxicos.
"El intercambio por años fueron los ingresos por impuestos y regalías minerales sobre tierras propiedad del estado", declaró Houck, "y mientras éstos estuvieran llegando, se entendía que ningún regulador del estado tocaría sus desperdicios de perforación ni sus aguas procesadas. Tuvieron manos libres. Muchos depósitos de desperdicios simplemente se enterraron mediante un procedimiento llamado cultivo de tierras. Era más bien como quitarlas de la vista y de la mente".
La plataforma de BP que desató el derrame de petróleo más grande de la historia se saltó 16 inspecciones obligatorias en los años que precedieron a la mortal explosión de abril, que mató a 11 trabajadores y envió borbotones de petróleo al Golfo de México.
La plataforma Deepwater Horizon sólo fue inspeccionada 6 veces en 2008, aun cuando el gobierno obliga a que las plataformas de perforación sean inspeccionadas mensualmente. En total, le faltaron 16 inspecciones desde enero de 2005.
No está claro si la falla es culpa de las autoridades federales o de British Petroleum.

La semana pasada, el número de pelícanos en peligro aumento súbitamente. En Luisiana, tan sólo el jueves 3 de junio, 53 especímenes fueron recuperados, contra 213 durante la semana precedente. Una vez manchados con el crudo, los pájaros se enfrían.
Y al intentar desembarazarse de su corsé, ingieren el petróleo, lo que causa daños a los pulmones y al hígado. Sus salvadores se esfuerzan en llegar a tiempo y recogerlos de la costa antes de que su temperatura no descienda demasiado bajo.
Los pájaros son llevados al centro de rehabilitación de Jackson, cerca de Venice. Después de haberlos cepillado en agua jabonosa, permanecen en observación algunos días.
Pasado ese lapso, son devueltos a las aguas del Golfo. Hasta ahora, los pelícanos eran llevados a la bahía de Tampa, en la costa oeste de Florida. Pero con la llegada de burbujas de petróleo a las playas, los socorristas deben ir más lejos.
El domingo 13 de junio, 6 pelícanos y 4 gaviotas fueron llevados en un avión de los guardacostas con destino al refugio natural de Merritt Island, cerca del Centro Espacial Kennedy, sobre la costa atlántica de Florida.
El pozo Deepwater Horizon es muy probable que haya derramado de 25,000 a 30,000 barriles de petróleo diariamente. Más que la estimación previa, según un grupo de científicos nombrado por el gobierno federal para estudiar el video del géiser negro en el fondo del Golfo de México.
El nuevo estimado sugiere que, si el flujo ha sido más o menos consistente desde la explosión, se han derramado entre 1.3 y 1.5 millones de barriles de petróleo -53.6 a 64.3 millones de galones-. Esto es aproximadamente 5 a 6 veces lo derramado en aguas de Alaska por el Exxon Valdez en 1989.
Según los primeros análisis químicos detallados del agua en el mar profundo, realizados por expertos de la Universidad del Sur de Florida, algunos de los componentes más tóxicos del petróleo no están subiendo a la superficie, donde se pueden evaporar, como ocurriría en derrames a menor profundidad. En lugar de eso, se están moviendo en columnas de crudo subacuáticas, a distancias de hasta 80 kilómetros del pozo accidentado.
Columnas de petróleo debajo de la superficie del mar que potencialmente pueden acabar con la vida marina se extienden por kilómetros desde el oleoducto de British Petroleum dañado en el Golfo de México.
La empresa británica, responsable del derrame, había negado antes que hubiera evidencia de petróleo debajo de la superficie.
Las autoridades indicaron que las tareas iniciales de limpieza pueden demorar meses y que los efectos del derrame en el ecosistema podrían sentirse durante años.

El presidente estadounidense Barack Obama dijo que de haber estado en sus manos, hubiera despedido al titular de British Petroleum, Tony Hayward, por sus comentarios minimizando el masivo derrame de crudo en el Golfo de México.
"El no estaría trabajando para mi después de esas declaraciones".
Hayward fue ampliamente criticado por sus recientes quejas por la enorme cantidad de tiempo que ha dedicado a enfrentar el derrame, convertido en la peor catástrofe medioambiental en Estados Unidos, y por minimizar el impacto de la fuga, a la que describió al comienzo como "muy, muy modesta".
El director de BP se disculpó luego por esas declaraciones.
Desde la explosión el 20 de abril de la plataforma Deepwater Horizon, se han filtrado unos 80 millones de litros de crudo al Golfo de México, frente a la costa de Luisiana.
Si bien Obama ha visitado en 3 oportunidades la zona afectada por el derrame desatado dos días después de la explosión a fines de abril de la plataforma petrolera Deepwater Horizon, muchos críticos alegan que el mandatario no ha sido lo suficientemente duro con la empresa British Petroleum, responsable de la catástrofe.

Una bióloga alemana ha desatado una discusión al sugerir que es más lógico matar a las aves fuertemente contaminadas por el petróleo del desastroso derrame en el Golfo de México que limpiarlas.
"De acuerdo a estudios serios, la tasa de sobrevivencia de aves empapadas en petróleo es menor al 1%", declaró Silvia Gaus, bióloga del Wattenmeer National Park en la costa del Mar del Norte. "Por ello nos oponemos a limpiar aves".
Los biólogos que actualmente están involucrados en la limpieza responden: algunas veces tiene sentido aplicar la eutanasia a aves que no van a sobrevivir, o dejarlas morir en su hábitat natural. Pero hablando éticamente, sienten el deber de salvar a las aves si existe alguna oportunidad de hacerlo.
Rick Steiner, biólogo marino de Alaska quien participó en 1989 en la limpieza del Exxon Valdez y también participa ahora, dice: "Somos la causa de su dolor y sufrimiento, por lo que les debemos el hacer todo lo posible para darles la oportunidad de sobrevivir".
Cifras del Fish and Wildlife Service de los EU y de otros grupos involucrados en la limpieza señalan que 413 aves han sido recogidas vivas y 594 muertas. De las primeras, sólo 39 han sido liberadas.
Las cifras del Golfo se ven sombrías, y Gaus espera que empeoren. Ella afirma que los esfuerzos de los rescatistas para contrarrestar los efectos tóxicos del petróleo -por ejemplo, hacer que las aves ingieran soluciones de carbón o Pepto Bismol- son inefectivos en el largo plazo.
Gaus se basa en experiencias de 20 años. Ella trabajó en 1998 en el derrame petrolero del Pallas en el Mar del Norte, que mató alrededor de 13,000 aves. También cita comentarios del World Wildlife Fund durante la limpieza del derrame del Prestige en la costa española en 2002, de que las aves cubiertas de petróleo "ya no pueden ser auxiliadas" y que la organización era "muy reluctante para recomendar la limpieza".
No obstante, durante la presente crisis, el WWF ha apoyado la limpieza de aves. Aunque no está involucrada directamente. Una de sus asociadas en el lugar es la Oiled Wildlife Care Network, de California. También refieren al International Bird Rescue Research Center que está fuertemente involucrado en el esfuerzo para limpiar a las aves.
Steiner comentó que las aves cubiertas de petróleo tienen una "oportunidad decente" si son atendidas durante las primeras 24 horas. Pero como cualquier veterinario diría, a veces lo más decente es dejar que los animales se vayan.
"Hay un punto en el cual están sufriendo sin necesidad, y ciertamente se les debería aplicar la eutanasia. Algunos están tan mal cuando se les captura para rehabilitarlos, que lo mejor es dejarlos donde están y que mueran en su hábitat natural... Duele el corazón, pero así la gente se dará cuenta de nuestra adicción al petróleo, viendo a todos estos pájaros cubiertos por él.

"El petróleo no se esfuma. El petróleo no despararece", declara la bióloga Kelcey Forrestier, 23, de New Orleans. "Tiene que irse a alguna parte y va a llegar a las playas del Golfo".
Más de la mitad de los jueces federales de los distritos en donde se presentaron demandas por el derrame en el Golfo de México tienen lazos financieros con la industria del gas y del petróleo, de acuerdo con un análisis a sus declaraciones fiscales.
La tarea de encontrar jueces que no tengan conflictos de interés para evaluar estos casos es complicada, porque 37 de los 64 jueces activos o semiretirados en distritos claves de Louisiana, Texas, Alabama, Mississippi y Florida, tienen vínculos con las industrias gasífera, petrolífera y energética.
Algunos poseen acciones o bonos de BP, Halliburton o Transocean, empresas involucradas en el derrame, mientras que otros reciben dividendos en forma regular de pozos de extracción de gas y crudo, de acuerdo con las declaraciones que los magistrados presentaron en 2008.
Las 3 empresas son el blanco de casi la mayoría de las 150 demandas que se presentaron en busca de compensación económica por daños, en especial por pérdidas en las industrias pesquera, turística y otras.
En Barataria Bay, sobre la costa de Louisiana, pelícanos luchan por limpiarse ellos mismos de petróleo tan espeso como alquitrán, mientras otros extienden sus alas inutilizadas, con las plumas escurriendo petróleo crudo. Delfines y aves muertas han llegado a las playas, cubiertos con la suciedad. Conchas que en un tiempo fueron aperladas están manchadas de violeta.
Después de 6 semanas en que llegaban entre 1 y 4 aves diarias al centro de rescate de aves contaminadas en Fort Jackson, Louisiana, 53 llegaron el jueves pasado y 13 durante la mañana del viernes. Autoridades federales han recolectado 792 aves, tortugas marinas, delfines y otras especies salvajes muertos en el Golfo de México y su línea costera.
Expertos declaran que las marismas, playas y aguas costeras del Golfo, que nutren una impresionante variedad de vida, podrían transformarse en campos de muerte que se irán formando durante meses y años. El daño pudiera ser mayor bajo la superficie del agua, donde el petróleo y los dispersantes pudieran acabar con el zooplankton y los pequeños invertebrados que son la base de la cadena alimenticia.
"Este derrame durará años, si no es que décadas", declaró Doug Inkley, científico principal de la National Wildlife Federation.
Algunos tipos de daños ecológicos son difíciles de medir y puede tomar años el documentarlos. Muchas de las criaturas que mueren se hunden hasta el fondo, haciendo difíciles los estimados de mortalidad. Puede tomar años determinar el daño a la tasa de reproducción de las tortugas marinas.
El derrame de 11 millones de galones del Exxon Valdez mató a unas 700,000 aves y 5,000 nutrias marinas, pero incluso 21 años después, la población de nutrias en algunas áreas no se ha recuperado.
Para el 2003 había todavía 21,000 galones de petróleo en la ensenada Prince William. El petróleo puede encontrarlo cualquiera que rasque las 3 a 6 pulgadas superficiales de la playa.

British Petroleum colocó una cubierta en forma sobre el pozo para intentar reducir la cantidad de crudo que se está derramando hacia el mar, mientras los bañistas en Florida abandonaban las aguas debido a que la mancha de petróleo ya llegó a sus costas.
Los ingenieros de BP intentaban ajustar la cubierta en forma de embudo invertido, que tiene como finalidad bombear el crudo hacia un carguero, ayer por la noche comenzó el bombeo, pero se desconocían los volúmenes de crudo recolectado.
Mientras los expertos trabajaban a unos 1,600 metros de profundidad, la marea negra se dejaba apreciar por "las playas más blancas del mundo", como suelen promocionar a Pensacola Beach, en Florida.
La verdadera cara del derrame de petróleo.


Mientras que el derrame se extiende, más áreas federales de pesca están siendo declaradas prohibidas. Más de 88,000 millas cuadradas del Golfo de México están ya cerradas a la pesca, aunque un área de 2,600 millas cuadradas frente a Louisiana fue reabierta. El gobierno federal ha declarado desastre pesquero en Florida, la que se suma a la emergencia en Alabama, Mississippi y Louisiana.
Miles de pescadores, camaroneros y otros trabajadores de la industria alimentaria han quedado inactivos por semanas después de que el gobierno impuso unas restricciones a la pesca, que se expandieron el miércoles para cubrir el 37% de las aguas estadounidenses en el Golfo.
Una de las primeras áreas pobladas alcanzadas por los restos de alquitrán del derrame, el reconocido santuario para pájaros de Dauphin Island en Alabama, sufrió esta semana una nueva llegada de petróleo, que también empezó a aparecer en las costas de Misisipi.
La mancha de petróleo se hallaba a apenas 10 kilómetros de alcanzar las concurridas playas de arena blanca del norte de la Florida, y equipos en tierra hacían lo posible por contener la catástrofe.
Una nueva idea sobre cómo sellar el pozo de crudo dañado en el Golfo de México ha ganado adeptos en la última semana entre los expertos: utilizar una bomba nuclear.
Sin embargo, el método, que habría sido aplicado con éxito hace décadas por la Unión Soviética para detener fugas de hidrocarburos, ha sido descartado por la Administración de Barack Obama.
Stephanie Mueller, vocera del Departamento de Energía, dijo ayer que un estallido nuclear nunca ha sido analizado como una opción viable.
Esta técnica, coinciden expertos, no sólo generaría riesgos por la radiación, sino que violaría los tratados sobre armas atómicas.
Mientras, los ingenieros de British Petroleum ahora tienen previsto colocar un "embudo" con el propósito de recuperar el crudo que fluye a 1,500 m de profundidad y almacenarlo en un barco en la superficie.
Bob Dudley, directivo de BP, dijo que "una sierra de diamante realizará un corte neto (del oleoducto dañado) en la boca del pozo", y que luego se instalará un "embudo" para recoger el petróleo que se escapa desde hace 6 semanas.
Según las estimaciones del gobierno estadounidense, ya llegaron al mar entre 72 y 113 millones de litros de crudo desde la explosión el 20 de abril de la plataforma de BP, "Deepwater Horizon", que se hundió 2 días después.
Carol Browner, principal asesora de Barack Obama en cuestiones de energía y cambio climático, advirtió que existe riesgo real de que la nueva operación aumente -al menos temporalmente- en 20% el volumen derramado en el Golfo.
Para poner fin a la fuga de petróleo habrá que esperar hasta agosto y a la colocación de pozos de auxilio, que se supone aliviarán el pozo dañado a través de la succión del petróleo y el gas que emanan de él, indicaron tanto la administración como los directivos de BP.
Esos pozos de auxilio se pusieron en marcha a principios de mayo. El primero debería estar listo "cerca de mediados de agosto", explicó Carol Browner.
"Si los huracanes llegan al Golfo de México, el barco (encargado de recoger el crudo) no podrá permanecer en el lugar, lo cual querrá decir que la fuga no podrá atenuarse", dijo.
En caso de huracán, el viento podría empujar el petróleo muy lejos, hasta el interior de los humedales de Luisiana y dañar el frágil ecosistema local.
Pero "los fuertes vientos y el mar agitado podrían diluir el petróleo y acelerar así su biodegradación", escribieron responsables de BP y agencias públicas.
Las autoridades dicen que hasta ahora han encontrado 227 tortugas y 29 delfines muertos en los estados costeros del Golfo de México, lo cual es más que el promedio de la estación. Al menos un delfín y una tortuga estaban afectados por el petróleo.
La asesora sobre medio ambiente y energía de la Casa Blanca, Carol Browner, estimó que el derrame puede proseguir hasta agosto próximo, por lo que Estados Unidos debe prepararse "para lo peor".
La funcionaria expresó que el nuevo plan de BP para contener y eliminar el crudo derramado en el Golfo no ofrece una solución permanente. También afirmó que es "posiblemente el peor desastre ecológico que ha encarado en este país". De acuerdo con científicos, cada día se están derramando 19,000 barriles de crudo al mar.
Bill Nungesser, responsable del condado de Plaquemines -uno de los más afectados por la marea negra-, dijo que el fracaso de la inyección de lodo le había "destruido" el ánimo. "Estoy devastado (...) Estamos teniendo una muerte lenta, cada vez que el petróleo toma una parte de la orilla, una parte de Luisiana se va para siempre".
Prácticamente todos, la Guardia Costera, el gobierno federal y la propia BP saben que las perforaciones alternas son la verdadera solución al derrame. Actualmente se están perforando 2 pozos en los alrededores del derrame que tendrán la función de succionar el crudo.La inyección de lodo pesado, a través de la operación Top Kill, para tratar de poner fin al derrame de petróleo en el Golfo de México fracasó, admitió ayer la petrolera BP, que pasará ahora a intentar un nuevo método.
"Hemos tomado la decisión de pasar a la siguiente opción", declaró el director de operaciones de BP, Doug Suttles. Esa opción consiste en cerrar la tubería rota con robots submarinos y cubrir los restos con una cúpula. Esta operación podría tardar 4 días en completarse, confesó el alto ejecutivo.
Según la directora del servicio geológico estadunidense, Marcia McNutt, la plataforma hundida está vertiendo al mar entre 1,600 y 3,400 toneladas de petróleo diarias. Hasta el momento, esa cantidad se había cifrado en 700 toneladas, aunque varios expertos ya la habían puesto en duda. Estas nuevas cifras superan el total de crudo vertido al mar (257,000 barriles) tras el accidente del petrolero Exxon Valdez en Alaska en marzo de 1989.
El presidente estadunidense, Barack Obama, anunció ayer medidas más duras contra la industria petrolera, como la moratoria de perforaciones marítimas.
El mandatario informó que en el futuro sólo se entregarán permisos de perforación en aguas costeras profundas tras una evaluación más estricta que la hecha hasta ahora. "Esta marea negra demostró cuán necesarias son las reformas", afirmó, y prolongó por otros seis meses la moratoria para realizar nuevas perforaciones en el mar, impuesta tras el accidente de abril.
Además, fueron postergados los planes para 2 exploraciones frente a la costa de Alaska y se cancelaron contratos de arrendamiento previstos en el Golfo y frente a la costa del estado de Virginia. En 33 casos se suspenderán perforaciones que actualmente se efectúan en el Golfo de México. Las medidas anunciadas son sólo los primeros pasos de un proceso que conducirá a reglas y estándares de seguridad más estrictos para la industria del petróleo. También rodó otra cabeza: Elizabeth Birnbaum, directora del Organismo de Gestión de Minerales, encargado de supervisar la industria petrolera, presentó su dimisión.
Por otra parte, la actual temporada de huracanes en el Atlántico podría ser "una de las peores" jamás registradas y 8 de los 14 ciclones previstos podrían agravar la marea negra, según los meteorólogos estadunidenses.
Más allá de lo que ocurra con la operación "top kill", el derrame se está convirtiendo en el peor accidente de este tipo en la historia estadounidense, obligando a Washington a ajustar rápidamente la regulación de la industria petrolera con el anuncio previsto el jueves de nuevas reglas de seguridad.
El presidente Barack Obama posiblemente extenderá una prohibición a los nuevos permisos de perforación submarina, dijo una fuente del gobierno, luego de que recibió un reporte del Departamento del Interior sobre el derrame y la mortal explosión en la plataforma Deepwater Horizon de BP.
El senador por Alaska Mark Begich dijo que el Departamento del Interior le informó que el gobierno también anunciará que la consideración de solicitudes de perforación exploratoria en el Artico será suspendida hasta el 2011.
"Con los riesgos incrementados, los costos incrementados, tienes una noción de hacia donde vamos", dijo Obama en un viaje a California el miércoles. "No vamos a ser capaces de sostener esta clase de uso de combustible fósil", agregó.
El derrame ha puesto en riesgo un ecosistema único -que ya había sido golpeado por el huracán Katrina-, una lucrativa industria de extracción de mariscos actualmente paralizada y la credibilidad del manejo de crisis de un presidente en su primer período.
Mientras BP vigilaba la operación "top kill", el New York Times reportó que la compañía trató de ahorrar dinero arriesgándose con el tipo de cemento que usó para un revestimiento del pozo.
El diario, que citó un documento de BP que recibió de un investigador en el Congreso, dijo que los gases se filtraban a través del revestimiento horas antes de la explosión.
La compañía ha perdido casi una cuarta parte de su valor de mercado desde la explosión de la plataforma el 20 de abril, y los inversores podrían comprar papeles de BP si el pozo es sellado en este intento tras una serie de fracasos.
Un equipo de científicos tratando de determinar la cantidad de petróleo que ha estado derramándose, ha encontrado que la cantidad es más del doble -y posiblemente hasta 5 veces mayor- de lo que se pensaba previamente.
"Ahora sabemos la verdadera escala del montruo que estamos enfrentando en el Golfo", declaró Jeremy Symons, vicepresidente de la National Wildlife Federation. "BP ha liberado a una fuerza imparable de proporciones apabullantes".
El gobernador de Louisiana, Bobby Jindal, informó que la marea negra ha contamiado ya 160 de los 644 kilómetros de litoral del estado.
Antes de que los trabajadores de la plataforma Deepwater Horizon llevaran a cabo un procedimiento que BP explica que puede haber sido un "error fundamental", hubo un "pleito" entre los funcionarios de BP y Transocean acerca de la manera de proceder, declaró el jefe mecánico de la plataforma ante investigadores federales.
El testimonio confirmó las declaraciones de otros testigos que muestran que los administradores de Transocean se quejaron de que BP estaba tomando "atajos" el día de la explosión al remplazar el pesado fluido de perforación con agua salada en el pozo que estalló.
La declaración podría dar mas municiones a Transocean para su batalla verbal con BP para asignar la culpa del desastre, causante del que pudiera ser el mayor derrame de petróleo en la historia de los EU.
Incluso si la maniobra "top-kill" de BP para taponear la fuga tiene éxito, el daño ya hecho es devastador y durará generaciones.
Un barco tanquero y un carguero colisionaron en aguas entre Malasia y Singapur, derramando unas 2,500 toneladas de petróleo, pero sin afectar a la ruta naviera más transitada de Asia.
El tanquero de bandera malasia MT Bunga Kelana 3 transportaba cerca de 62,000 toneladas de crudo ligero, dijo la guardia costera del país. El carguero MV Waily, ondeaba la insignia de San Vicente y Granadinas.
El derrame, equivalente a unos 18,000 barriles.
La fuga equivale a menos de una décima parte del peor derrame de petróleo en Singapur desde que fue creada la Autoridad Marítima y Portuaria de la ciudad-estado. Unas 29,000 toneladas de crudo pesado se vertieron cuando el tanquero Evoikos en 1997 colisionó con el buque Orapin Global.
El momento no podía ser peor para el atún de aleta azul. El majestuoso gigante de las profundidades -amenazado por la sobrepesca- acababa de perder una batalla para ser protegido como especie en peligro de extinción cuando empezó a derramarse petróleo en sus áreas de reproducción en el Golfo de México.
Ahora, una parte de la respuesta de emergencia al derrame -el uso de dispersantes en gran escala- podría aumentar el riesgo para la especie al sumergir el petróleo por debajo de la superficie del golfo, en la zona donde los huevos y las larvas flotan, previno un biólogo marítimo.
Los químicos se están utilizando en cantidades sin precedente y en formas no vistas anteriormente. Nadie puede predecir con certeza que tan grande será su impacto en mamíferos, peces y tortugas que habitan en el océano abierto.
Los dispersantes mismos son tóxicos.
En Nigeria se derrama tanto petróleo como el Exxon Valdez -que derramó casi 11 millones de galones de crudo en las aguas de Alaska en 1989- CADA AÑO, sin que se le preste casi ninguna atención.
El presidente Barack Obama declaró que las perforaciones petroleras marítimas sólo podrán continuar cuando haya seguridad de que un desastre, como el masivo derrame en el Golfo de México, no volverán a suceder.
Louisiana enfrentaba a la colosal mancha de petróleo en el Golfo de México calificada ya como el peor desastre ambiental de Estados Unidos, mientras autoridades y residentes de Florida se preparaban para lo peor.
Por lo menos 39 kilómetros de humedales y pantanos claves para la vida marina y las aves en la costa Plaquemines Parish, en el Sur de Louisiana, enfrentaban la pesadilla de las espesas plastas marrones de petróleo.
"La marea está destruyendo cada centímetro de ese pantano (...) todo lo que hay ahí está muerto", dijo el administrador de Parish, Billy Nungesser, al noticiero de la cadena MSNBC.
El gobernador de Louisiana, Bobby Jindal, expresó su preocupación de que "esto solo sea el comienzo" tras una inspección aérea el jueves a la zona de Fourchon Beach, Thunder Bayou y Pass a Loutre.
Legisladores y científicos estadounidenses denunciaron a BP de intentar ocultar lo que muchos creen ya es la peor fuga de crudo de la historia de Estados Unidos, eclipsando al desastre del Exxon Valdez en Alaska en 1989 y que amenaza con transformarse en una catástrofe ambiental y económica para la zona.
La empresa con base en Londres, mientras enfrenta el enfado y la frustración creciente del Gobierno de Estados Unidos y señalamientos de encubrimiento, dijo que sus ingenieros trabajan para determinar la real magnitud del derrame.
Añadiendo confusión a la situación, BP redujo el viernes su estimación de la cantidad de crudo que estaba capturando con uno de los sistemas de mitigación que implementó a 1,6 kilómetros de profundidad sobre el lecho marino.
Un portavoz de la firma dijo el volumen de petróleo que recolectaban del pozo cayó a 2,200 barriles por día (bpd) durante el período de 24 horas terminado en la medianoche del jueves. Antes, BP había dicho que la captura era de 5,000 bpd.
"El flujo cambió, no es constante", dijo el portavoz de BP John Curry.
Muchos científicos rechazan la estimación original de que el pozo pierde unos 5,000 bpd, frecuentemente defendida por la compañía, y señalan que es ridículamente baja y que podría ascender hasta 70,000 bpd o más.
"Está muy claro que BP no está diciendo la verdad", dijo Ed Markey, representante demócrata de Massachusetts a CNN.
La empresa niega la acusación de encubrimiento y dijo que algunos cálculos externos sobre el derrame son inexactos.
Un mes después de la voladura del pozo y la explosión y hundimiento de la plataforma petrolera que desató el desastre, una mancha de color rojo profundo cubría kilómetros de la costa junto al extremo sur del delta del río Misisipi, un presagio de lo que muchos temen será una presencia mucho más devastadora.
Los científicos temen que parte de la gigantesca y fragmentada marea negra sea aspirada por las corrientes de los Cayos de Florida y Cuba.
"BP ha manejado mal todo el incidente desde el primer día. En adelante, no debiera confiarse en ellos (...) no debiera permitirse que tomen decisiones clave y debieran ser vigilados", añadió.
BP está perforando un pozo de alivio para tratar de extraer el líquido.
En Luisiana, una espesa mancha aceitosa ingresó a ensenadas y se depositó en medio de las marismas, mientras que en otras partes un brillo multicolor de petróleo flotaba frente a la costa, sugiriendo que más crudo pronto alcanzará a las islas que están a nivel del mar.
Los pescadores describían el impacto sobre sus vidas de la invasión de petróleo.
"Nuestros peores temores se hicieron realidad", dijo George Barisich, presidente de la Asociación Comercial de Pescadores Unidos.
"Esto va a seguir matando todo y hará que haya áreas incapaces de sostener un ecosistema marino", apuntó.
BP se comprometió a pagar todos los reclamos por daños legítimos y enfrenta costos por miles de millones de dólares en limpieza y daños.
Suttles dijo que esperaba que el medio ambiente no sea muy afectado. "No soy un experto pero sí sé que han habido derrames mayores en el Golfo de México y ha sobrevivido", dijo a CBS.
El peor derrame en América del Norte se produjo por una explosión en 1979 que vertió 3 millones de barriles de crudo en la bahía Campeche de México [el "Ixtoc", de triste memoria - el webmaster.].
Científicos estadounidenses han encontrado enormes columnas de petróleo bajo la superficie del Golfo de México, que están acabando con el oxígeno a su alrededor, lo que supone una amenaza para la vida marina, según informaron.
Las columnas no son visibles en las imágenes de satélite que ha usado el gobierno para evaluar el volumen de petróleo que sale del pozo, lo que podría indicar que el vertido es mayor que lo calculado oficialmente.
Una de esas acumulaciones de crudo tiene una extensión de 16 kilómetros de largo por 5 kilómetros de ancho, según los expertos, que trabajan desde el buque de investigación Pelican.
El nivel de oxígeno en algunas zonas cerca de esas columnas ha caído 30% y sigue bajando, de acuerdo con sus cálculos.
Los científicos, del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Submarina y otros centros de investigación, creen que el uso de productos químicos para dispersar el petróleo puede ser el responsable de las columnas, al haber diluido el crudo y retrasado su ascenso a la superficie.
British Petroleum está inyectando esos productos en el foco del vertido, situado a 1,600 metros de profundidad.
Esos compuestos químicos diluyen el petróleo en pequeñas gotas, lo que facilita su absorción por microorganismos marinos.
Un grupo ambientalista, el Centro para la Diversidad Biológica, dijo que había notificado su intención de demandar al secretario del Interior, Ken Salazar, por ignorar las leyes de protección de mamíferos marinos.
"Bajo la mirada de Salazar, el Departamento del Interior ha tratado al Golfo de México como un área sacrificada donde las leyes son ignoradas y l protección de la vida salvaje está en el asiento trasero de los beneficios de las compañías petroleras", señaló el director de océanos de esa institución ambientalista, Miyoko Sakashita.
La cantidad de petróleo que está fluyendo a borbotones en el Golfo de México desde una plataforma hundida de British Petroleum podría ser muy superior a las estimaciones iniciales, advirtieron expertos, cuando ejecutivos de BP se mantienen firmes y tratan de minimizar el tamaño del derrame.
Steven Wereley, un profesor de ingeniería mecánica de la Universidad Purdue, dijo a la Radio Nacional Pública que estaba derramándose en el mar 14 veces más petróleo del oficialmente estimado, unos 800,000 litros diarios (5,030 barriles).
Wereley analizó el crudo depositado en el suelo marino usando una técnica llamada velocimetría de imagen de partículas, que rastrea partículas y calcula la velocidad a la que se mueven.
Otro científico, Timothy Crone, del Observatorio Terrestre Lamont-Dohorty de la Universidad de Columbia, analizó la mancha submarina de petróleo usando un método diferente, pero sacó conclusiones cuantitativas similares.
Y Eugene Chiang, profesor de astrofísica en la Universidad de Berkeley, California, también dio una respuesta similar a las preguntas de la radio usando sólo papel y lápiz.
Por su parte, el oceanógrafo de la Universidad Estatal de Florida Ian R.MacDonald, analizó la marea negra recurriendo a imágenes satelitales y declaró al "New York Times" que sus cálculos sugerían que la mancha sobre el Golfo de México podía ser "fácilmente" 5 veces veces más grande a lo estimado inicialmente.
Estos hallazgos sugieren que la marea negra del Golfo ya es el peor desastre ambiental de la historia de Estados Unidos, y que ya eclipsó la tragedia del Exxon Valdez en Alaska en 1989.
Los investigadores afirmaron que serían unos 70,000 barriles de petróleo (unos 11.2 millones de litros), los que se derraman al día por la fuga y no los 5,030 barriles que afirman los funcionarios de BP.
Científicos advierten que las zonas pantanosas amenazadas por el derrame sirven de centros de reproducción para las reservas de camarones y ostras de la región y de llegar a la zona el petróleo, ese sector quedaría fuera de operación por varios años.
El tamaño del ondulante derrame es de unos 9,400 kilómetros cuadrados, dijo Hans Graber, de la Universidad de Miami.
Frustrado ante los escasos avances de la empresa British Petroleum para contener la fuga del derrame petrolero, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, arremetió contra las 3 compañías implicadas por "el ridículo espectáculo" que están ofreciendo para tratar de rehuir de sus responsabilidades, mientras miles de barriles de petróleo siguen contaminando las aguas del Golfo de México.
"Lo que realmente importa aquí es que el petróleo sigue saliendo, y que necesitamos pararlo lo antes posible", aseguró.
"Me preocupa que estemos subestimando el vertido y la mancha y que eso comprometa nuestra capacidad de acción", advirtió el congresista Edward Markey, que ha pedido a las agencias federales que intervengan más directamente en la evaluación y en el control del vertido.
Según documentos difundidos por una comisión de investigación del Congreso el miércoles, ingenieros fallaron en el intento de activar un dispositivo de seguridad días después de iniciada la fuga porque los diagramas que BP recibió del propietario de la válvula no correspondían con su configuración. El 22 de abril, al menos un test crucial de seguridad falló, dando a entender que gas altamente combustible se había introducido en el pozo, mostraron documentos de BP. "Cuanto más aprendo sobre este incidente, más me preocupo", dijo el titular de la comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, el demócrata Henry Waxman, en referencia a la válvula de seguridad. "Esta catástrofe parece haber sido causada por una calamitosa serie de fallos operacionales y de equipamiento", añadió.
Legisladores dijeron que el dispositivo presentaba una fuga en un sistema hidráulico importante y que los cambios hechos en la válvula impidieron a los ingenieros activar un "martillo" diseñado para cerrar los conductos del pozo. El sistema se estropeó tras fallar un test de presión diseñado para identificar fugas de gas, afirmó Waxman. Pero los abogados de BP mantienen que el dispositivo superó pruebas posteriores. Al fallar el sellado de la fuente del pozo, una masiva cantidad de gas metano salió disparada del conducto, rodeó la plataforma, se inflamó y explotó en una inmensa bola de fuego. Citando las explicaciones de 2 contratistas, el Wall Street Journal informó que el "lodo" de perforación, o lubricante, fue retirado antes de la colocación de un cemento sobre el pozo que habría podido frenar el gas natural.
El petróleo derramado por la explosión de la plataforma Deepwater Horizon cubre ya casi 6,500 kilómetros cuadrados en el Golfo de México.
La plataforma petrolera Deepwater Horizon no superó una de las pruebas de seguridad a la que la sometieron los técnicos de British Petroleum el 20 de abril, antes de que una burbuja de gas provocara la explosión, 2 días después, que acabaría hundiéndola, causando la muerte de 11 personas y desencadenado una masiva fuga de crudo que sigue sin control en el Golfo de México.
El representante por California Henry Waxman informó que la petrolera le dio un informe en el que admite que sus ingenieros sabían que había zonas de la tubería de extracción donde había "una presión inusual", atribuible a concentraciones de gas metano.
Las firmas BP, Transocean y Halliburton se culparon mutuamente el martes por el derrame de petróleo en el Golfo de México en el Congreso estadounidense, donde sus ejecutivos fueron interrogados por la gigantesca marea negra que amenaza con arruinar el medioambiente y la economía local.
British Petroleum, operador de la plataforma en concesión, dijo que el propietario, Transocean, es responsable por la avería de una válvula crucial del equipamiento que no funcionó, lo cual impidió retomar el control del pozo tras la explosión.
De su lado, el titular de Transocean, Steven Newman, aseguró que cuestionar esa válvula de 450 toneladas "no tiene ningún sentido".
"Todos los proyectos de producción de petróleo en el mar son, de principio a fin, responsabilidad de quien los explota", dijo.
Newman también involucró a al gigante de servicios petroleros Halliburton, al señalarlo como responsable por el encofrado del cemento que no selló el pozo correctamente.
Un alto funcionario de Halliburton, Tim Probert, afirmó en sus notas para la audiencia que los trabajos de albañilería en cemento fueron concluidos 20 horas antes de la explosión, y respetando las normas en vigor. En lo que respecta al tapón, no pudo ser instalado antes de la explosión, que se produjo en momentos en que Transocean trabajaba en el pozo, destacó.
"Escucho un solo mensaje. Y el mensaje es: No me culpen", deploró exasperado el senador republicano John Barrasso en la audiencia del Comité de Energía y Recursos Naturales.
La marea negra llegó a las costas de Louisiana y las bolas de alquitrán ya están en Alabama.

Los trabajadores han volcado diluyentes sobre la superficie y desplegado cientos de miles de barreras flotantes para contener el crudo.
Pero los ambientalistas han advertido que éstos también son nefastos para la vida marina.
"Esos productos no hacen que el petróleo se vaya", denunció Joe Griffitt, biólogo marino del Gulf Coast Research Laboratory. "Simplemente van al fondo marino. Allí es donde se encuentran los sedimentos y las larvas. Por lo que el efecto tóxico es doble".

Quitarle a las aves y animales marinos el petróleo que se les adhiere en las mareas negras requiere de paciencia y sólo puede ser realizado por equipos especialmente formados para esa tarea, explica la doctora Heidi Stout, miembro de Tri-State Bird Rescue and Research, una ONG estadunidense especializada en la limpieza de aves empetroladas.
Hoy está en Luisiana, donde junto a otros 7 colegas están a la espera de que el crudo fugado de la plataforma Deepwater Horizon contamine a las aves para limpiarlas.
"La limpieza implica 2 etapas. Cuando nos traen el pájaro, lo ‘estabilizamos’. Evaluamos los daños causados, lo rehidratamos y lo alimentamos", explica la ONG.
Luego viene el lavado, que según el tamaño del animal puede llevar de "15 minutos para un pájaro pequeño hasta 45 minutos para un pelícano", explica Stout. "Lo lavamos de forma enérgica con una mezcla de agua a 40 grados y de detergente, luego lo secamos".
Durante este lapso que puede durar hasta 2 semanas, las aves son mantenidas en cautiverio, alimentadas y observadas.
La Guardia Costera de Estados Unidos confirmó ayer que la mancha de petróleo proveniente de una plataforma accidentada en el Golfo de México tocó por primera vez tierra firme en las Islas Chandeleur, un centro en el que anidan las aves acuáticas de la zona, entre ellas pelícanos y gaviotas..
En una comparecencia ante el Congreso, el director de British Petroleum, Tony Hayward, reconoció que, con el paso del tiempo, la fuga podría llegar a 40,000 barriles por día.
La tragedia también provocó que el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, reculara sobre sus planes de permitir nuevas exploraciones petroleras en el Océano Pacífico. Schwarzenegger tenía en su agenda aprobar el proyecto "Tranquillon Ridge", que supondría la expansión de las explotaciones petrolíferas en la costa de Santa Bárbara, como parte de su plan para acabar con el déficit del estado, que ronda los 20,000 millones de dólares.
"Enciendes la televisión y ves ese este enorme desastre y te dices a ti mismo, ¿por qué querríamos correr ese riesgo?".
El derrame de petróleo en el Golfo de México, el peor en décadas en Estados Unidos, amenazaba con agravarse ayer, mientras al menos 8 demandas han sido presentadas ante la justicia en las zonas amenazadas, esencialmente por pescadores, que acusan de "negligencia" a la firma británica British Petroleum.
Los guardacostas estiman que la fuga de petróleo podría agravarse considerablemente, derramando 800,000 litros diarios de crudo.
Empujada por fuertes vientos del sudeste, las primeras capas de petróleo tocaron el jueves de noche los humedales cercanos a la desembocadura del Misisipi, en lo que podría ser la peor catástrofe ecológica en la Unión Americana.
Centenares de kilómetros de costas están amenazados en Luisiana, Misisipi, Alabama y Florida, región que representa 40% de los humedales frágiles del país.
"Para las aves es el peor momento: es el periodo de reproducción y de nidificación (sic)", destacó Melanie Driscoll, de la organización ecologista Audubon Society. Los humedales costeros de Luisiana constituyen un santuario de fauna.
Equipos de emergencia se desplazaban a las zonas costeras para realizar operaciones de limpieza y BP puso a disposición del público un número telefónico gratuito para que llamen quienes quieran ofrecerse como voluntarios.
Más de 84 km de diques flotantes fueron desplegados para intentar contener la mancha de petróleo. Más de 3.8 millones de litros de petróleo mezclado con agua fueron ya retirados del mar.
Otras 2 plataformas petroleras en el Golfo de México debieron detener sus operaciones por razones de seguridad y una fue evacuada.
Una parte de las aguas del Misisipi, el mayor río del país, estaba siendo desviada en dirección de los humedales para contener la marea negra, decretada "catástrofe nacional" por la administración, lo que permite utilizar medios de todo el país.
"De acuerdo a las últimas imágenes satelitales que recibimos, el tamaño del derrame es 3 veces más grande" de lo que se había estimado previamente, dijo ayer Hans Graber, director de un centro de análisis de imágenes satelitales (CSTARS) de la Universidad de Miami.Añadió que la mancha de petróleo alcanzaba ayer los 9,000 km cuadrados, igual al tamaño de la isla de Puerto Rico y el triple de la medición que se había realizado tres días antes, cuando alcanzaba unos 2,600 kilómetros cuadrados.
La plataforma Deepwater Horizon contenía 2.6 millones de litros de petróleo en depósito y extraía cerca de 1.27 millones de litros por día.
Una fuente de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de EU filtró que se habían hallado 2 nuevos puntos de fuga en el conducto de la plataforma colapsada.
Funcionarios federales y el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, advirtieron a la BP que los recursos que está destinando al control de la marea negra son insuficientes.
Estados Unidos se debatía el viernes para evitar un desastre ecológico que podría costarle miles de millones de dólares, debido a un inmenso derrame de petróleo que llegó a las costas de Luisiana y pone en riesgo la vida natural y las playas en el área.
Mientras las primeras olas de la marea negra teñían las marismas y las aguas bajas del delta del Misisipi, la Guardia Costera desplegaba miles de metros de barreras absorbentes a lo largo de la ribera de los estados en riesgo para prevenir que el crudo llegue masivamente a la tierra.
El petróleo mana de un pozo submarino que explotó frente a Luisiana, a razón de 5,000 barriles diarios (955,000 litros). Los pronósticos indican que el derrame afectará los estados de Misisipi, Alabama y Florida.
Podría demorar semanas antes de que el flujo de petróleo pueda ser detenido y podría requerir de una operación para taparlo y canalizarlo hacia un buque tanque, o realizar una perforación para crear un pozo de alivio.
La Guardia Costera dijo que había recibido reportes de pobladores de que el derrame había llegado a las costas de la reserva de vida silvestre Pass-a-Loutre, en Luisiana, en el perímetro del delta del Misisipi.
El área podría demandar unos 3,000 millones de dólares para ser limpiada. Ese monto fue estimado por la unidad de energía de Fitch, que lo situó en un rango de entre 2,000 y 3,000 millones de dólares "una vez que la fuga toque tierra, potencialmente puede ser más, cuanto más demore el control del flujo de crudo".
El costo para la industria pesquera de Luisiana podría ser de 2,500 millones de dólares, mientras que el impacto sobre el turismo en el área de Florida que da al Golfo de México podría alcanzar los 3,000 millones, dijo el viernes Neil McMahon, analista de Bernstein.
El desastre se produce en momentos en que BP trabajaba para reparar su reputación en Estados Unidos tras una explosión en una de sus refinerías en Texas, donde murieron 15 operarios, y un derrame en Alaska en el 2006 atribuido a oleoductos corroídos.
Ambos incidentes costaron a BP miles de millones de dólares y pusieron en guardia a políticos y reguladores del país.
Las acciones de BP, y todas las compañías ligadas a la plataforma Deepwater Horizon: la suiza Transocean, fabricante de plataformas petroleras; Halliburton y Cameron, proveedoras de servicios, cayeron con fuerza por el temor de los inversores a los costos ligados a la fuga.
Hasta el momento, los esfuerzos para detener la marea fallaron. El derrame debería continuar por unos 50 días para superar el desastre causado por el Exxon Valdez en Alaska en 1989, el peor de la historia de Estados Unidos, con 49 millones de litros vertidos en el mar.
Las costas del Golfo y sus marismas, terrenos bajos pantanosos inundados por agua marina, son el hogar de numerosas especies de animales, como manatíes, tortugas marinas, delfines, ballenas, marsopas o pelícanos.
Además, es una de las zonas de pesca más ricas del mundo, repletas de mariscos, ostras, mejillones, cangrejos y múltiples especies de peces y la industria vinculada al mar está valorizada en 1,800 millones de dólares.
Pescadores de camarones de Luisiana han presentado una demanda colectiva contra BP, Transocean, Halliburton y Cameron, por negligencia.
Las señales existentes indican que la pérdida de crudo podrían ser peor que la ocurrida en 1969 en Santa Bárbara, California, que condujo a una moratoria en la perforación de petróleo y gas en las costas del Pacífico y el Atlántico, una veda que Obama dijo que quería modificar.
Los robots submarinos no lograron activar una válvula para frenar la fuga en el lecho del océano y BP espera ahora cubrir el pozo con un gigantesco embudo invertido que capturará el crudo y lo canalizará a un tanquero en la superficie.
Pero ese esquema demoraría 4 semanas en ser instalado, para cuando podrían haberse vertido más de 150,000 barriles.
British Petroleum minimizó la posibilidad de un accidente catastrófico en una plataforma petrolera que estallara, ocasionando el peor derrame en la costa del Golfo en décadas y poniendo en peligro el habitat de la costa.
En el análisis de 52 páginas del plan de exploración e impacto ambiental, BP repetidamente sugirió que era improbable, o virtualmente imposible, que ocurriera un accidente que ocasionara un derrame gigantesco de crudo y daños serios a la playas, peces y mamíferos.
Robert Wiygul, abogado ambientalista de Ocean Springs, Miss., y miembro del consejo de la Gulf Restoration Network, declaró que no ve en el documento nada que sugiera que BP conociera el tipo de tecnología necesario para controlar un derrame con esa profundidad de agua.
"El punto es que si vas a perforar bajo 5,000 pies de agua para extraer petróleo, deberías tener la habilidad de controlar lo que estás haciendo", agregó.
Operaciones de rescate de animales se están iniciando, incluyendo la de Fort Jackson, a 70 millas al sureste de Nueva Orleans. El equipo de rescate tuvo su primer paciente el viernes, un ave cubierta de aceite negro y espeso, encontrada en el mar, que normalmente es blanca con la cabeza amarilla.
Voluntarios se están reuniendo en la costa para prestar ayuda.
El derrame podría eclipsar al peor derrame de la histora de EEUU, el del tanquero Exxon Valdez, en los 3 meses que podría tomar perforar un pozo de alivio y clausurar la fuga.
El gobierno de EU declaró "catástrofe nacional" el vertido de petróleo en el golfo de México, cuya mancha se acerca a las costas de Luisiana, y ha intensificado sus preparativos para "el peor caso posible". Dependiendo del transcurso de la situación y el rumbo de los vientos, en el peor caso la marea podría alcanzar hasta 5 estados: Texas, Luisiana, Misuri, Alabama y Florida.

El presidente Barack Obama declaró que su administración utilizará "cada uno de los recuros a su disposición" para responder al derrame masivo de petróleo que se espera que alcance a las costas del Golfo en menos de un día.
Obama declaró el jueves que la respuesta pudiera incluir al Departamento de Defensa.
Aclaró que la empresa British Petroleum tendrá que pagar el costo de la limpieza.
La administración rechazó las sugestiones de que el gobierno federal había sido lento para actuar contra el derrame y expresó frustración por la incapacidad de BP para sellar la cabeza del pozo. El gobierno autorizó la perforación de un pozo de alivio y está considerando aprobar una segunda, mientras funcionarios de la industria y el gobierno trabajaban en frentes múltiples para contener la mancha.
Funcionarios federales anunciaron que iniciarían inmediatamente inspecciones a todas las perforaciones petroleras.
Trabajadores están desplegando desde 6 áreas más barreras para tratar de contener la mancha y proteger a la vida marina y los frágiles humedales. Las condiciones del viento y el mar el jueves impidieron otra quema controlada como la que se hizo exitosamente un día antes en una pequeña área de la mancha.
Una tercera fuga fue descubierta en el sitio, donde funcionarios gubernamentales dijeron que está derramando 5 veces el volumen de petróleo originalmente estimado: cerca de 5,000 barriles diarios.
"Nosotros aceptaremos la ayuda de cualquiera", declaró Doug Suttles, jefe de operaciones de exploración y producción de BP. "No nos importa de dónde venga la idea, lo que nos interesa es cómo detenemos el derrame y como lo detenemos ya".
Inicialmente Suttles negó los estimados del gobierno o que la empresa fuera incapaz de manejar la operación para contenerlo.
Equipos de emergencia iniciaron ayer la quema controlada de un derrame de crudo en el Golfo de México, lo que ocasionó enormes llamaradas sobre el mar y columnas de humo espeso y negro.
La decisión de realizar un incendio experimental de una porción del petróleo más espeso se tomó luego de que la mancha avanzara a menos de 40 kilómetros de los pantanos de Louisiana, hábitat de numerosas especies.
Se prevé que, de mantenerse las condiciones climáticas, el hidrocarburo llegue a las costas hoy por la noche, lo que provocaría un desastre natural.
La quema del crudo no ha estado libre de polémica, pues, de variar el viento, el humo que genera podría afectar a varias ciudades costeras, como Nueva Orleans.
La fuga de petróleo en el fondo del Golfo de México tras la explosión de una plataforma la semana pasada podría convertirse en "una de las peores de la historia de Estados Unidos", aseguró la Guardia Costera de Estados Unidos.
"Voy a ser franca. Los esfuerzos de British Petroleum -el grupo petrolero que explotaba la plataforma Deepwater Horizon- por cerrar el escape, no han tenido éxito por el momento", dijo la jefa de Guardacostas, Mary Landry.
La jefa de guardacostas rechazó comparar el accidente con el del petrolero Exxon Valdez frente a las costas de Alaska en 1989.
Los directivos de British Petroleum siguen en el intento de que vehículos robóticos submarinos pudieran tapar el pozo, pero hasta ayer no habían tenido éxito. La tarea es difícil debido a que se realiza a unos 1,500 metros de profundidad, algo que no deja de significar un riesgo y una inversión importante, ya que a diario esta tarea cuesta 6 millones de dólares.
Landry agregó que si no cierran el pozo, podría significar una de las peores mareas negras de la historia de Estados Unidos y que, si no lo consiguen, las autoridades planean quemar el petróleo, lo que limitaría el alcance de la mancha de crudo, pero contaminaría más la atmósfera.
De acuerdo con estimaciones de la Guardia Costera cada día se derraman unos 190,000 litros de crudo al mar.
La mancha negra se extiende por un área de 77 kilómetros de largo y 128 kilómetros en su parte más ancha, pero el Servicio de Guardacostas reconoce que es difícil calcular con exactitud la extensión del derrame.
Meteorólogos de AccuWeather afirman que un cambio de vientos podría empujar la mancha a tierra este fin de semana. Dan Kottlowski mencionó que "podría tocar tierra en la costa sureste de Luisiana primero y luego amenazar a las playas en Mississippi, Alabama y Florida".
"Estamos aterrados por los posibles impactos en las especies amenazadas del Golfo y en tortugas marinas en peligro de extinción", dijo Aaron Viles, director de la Red de Restauración del Golfo de Nueva Orleans.

"Una parvada de alrededor de 1,000 rails, un especie de aves de humedal, estaba atrapada en la playa, incapaz de volar debido a que sus plumas estaban cubiertas de petróleo. Algunos ni siquiera podían ponerse de pie.





y lo mas importante y trste.
los animales muertos  	Triste





no cuesta nada opinar o comentar
gracias